Amenaza con arma en partido de fútbol amateur: diputados piden intervención urgente del gobierno
La presencia de armas en el fútbol amateur vuelve a encender las alarmas. Los parlamentarios Jorge Guzmán (Evopoli) y Roberto Arroyo (PSC) advirtieron que la violencia en recintos deportivos va en aumento y exigen respuestas inmediatas.
Un hecho de extrema gravedad ocurrió este fin de semana en Quilpué, Región de Valparaíso, durante un partido de fútbol amateur entre los equipos Santa Marta y Las Rosas, un jugador sacó un arma de fuego en plena cancha y amenazó a sus rivales, generando pánico entre los asistentes y la inmediata suspensión del encuentro.
El incidente fue registrado en video y ampliamente difundido en redes sociales. Carabineros confirmó que el sujeto involucrado cuenta con al menos 19 causas judiciales anteriores. Desde el Club Santa Marta informaron su expulsión inmediata, mientras que la Municipalidad de Quilpué anunció acciones legales y una querella contra los responsables.
Diputados Jorge Guzmán (Evópoli) y Roberto Arroyo (PSC).
El diputado Roberto Arroyo (PSC), integrante de la Comisión de Deportes, condenó el hecho con dureza: “Es absolutamente inaceptable que se llegue al punto de usar armas en un partido amateur. Esto pone en riesgo a jugadores y familias, y daña profundamente la imagen del deporte como espacio de sana convivencia. Se deben tomar medidas urgentes para evitar que esto vuelva a ocurrir”.
En la misma línea, el parlamentario Jorge Guzmán (Evopoli) calificó el hecho como “sumamente grave” y advirtió que este tipo de situaciones ya no son aisladas: “Cada vez vemos más armas, violencia y droga en el fútbol amateur. Es por eso que pediremos en la Comisión de Deportes la presencia del Ministro de Seguridad, para abordar estos hechos de forma integral. No podemos permitir que los recintos deportivos se conviertan en zonas sin ley”.
Guzmán, además, recordó que es autor de la “Ley Juega Seguro”, iniciativa que busca establecer protocolos de seguridad obligatorios en torneos deportivos no profesionales.
Este nuevo episodio de violencia deportiva reabre el debate sobre los controles en el fútbol amateur y la necesidad de legislar con urgencia para proteger a jugadores, familias y espectadores en canchas a lo largo del país.