Isabel Coixet (Barcelona, 1960) fue una niña que odiaba las manualidades y ahora es una mujer que hace collages: la vida es así, y ella también. El collage, cuenta, es un lugar en el que se pueden abrazar un recortable de la infancia y una foto tomada en Tokio y una imagen comprada en Hungría; algo de armonía en el caos del fragmento, que es el caos de mirar el mundo. La cineasta reúne ahora sus obras en una exposición que podrá ver en la sala 30 del Museo Thyssen hasta el 14 de septiembre. —La primera obra de la exposición es un autorretrato. Está desenfocado. Y no es favorecedor. —No es un selfi Kardashian, desde luego. —Es la antítesis,...
Ver Más