El Barça se ha despedido de la temporada con una derrota que resume los males que le han perseguido durante todos estos meses. Una vez más, la falta de consistencia le ha costado la vida al equipo de Joan Peñarroya, que se va de vacaciones cuando parecía tener la victoria –y el pase a semifinales- en el bolsillo. Los azulgrana dominaban por nueve puntos a minuto y medio del final (75-84) pero no han sabido rematar el trabajo y han acabado perdiendo en la prórroga por 97-95 ante un Unicaja que ha encontrado el premio a su fe.
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