“Dale, dale, dale, dale…”, va subiendo la voz
Diego Pablo Simeone, el entrenador del
Atlético de Madrid, en una acción de presión a toda velocidad a la pérdida del balón en campo contrario, a una semana ya del debut en el
Mundial de Clubes, al que acude con la exigencia y la ambición tan propias del técnico argentino, ante un nuevo examen en una reválida constante.
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