En una época marcada por la
digitalización absoluta de nuestras vidas, el valor de los datos puede llegar a ser incalculable. Fotografías, contraseñas, documentos, claves de acceso:
todo cabe en un pequeño dispositivo que muchos almacenan sin pensar demasiado en su
fragilidad. Un simple descuido, una limpieza de escritorio, y lo que parecía un objeto obsoleto puede convertirse en toda una perdición.
Seguir leyendo...