Jesús Salazar Nishi: "El MEF perdió poder técnico frente al poder político, se ve en las concesiones que da al Congreso"
El presidente del Instituto de Desarrollo Industrial Sostenible (IDIS), Jesús Salazar Nishi, analiza el panorama para el empresariado en nuestro país, en medio de la ola de inseguridad y el manejo económico del gobierno de Dina Boluarte. El expresidente de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI) lamenta el déficit fiscal en el que nos ha sumido el Ejecutivo y el papel del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) frente al poder de un Congreso que toma decisiones alejadas de un análisis técnico.
- El año pasado el sector industrial invirtió más en seguridad frente a la ola de delincuencia. ¿Cree que el panorama puede mejorar?
- Los números, las cifras y las estadísticas nos dicen que la situación de la inseguridad ciudadana sigue golpeando al sector empresarial y mucho más al sector micro y pequeño industrial. Mucho del presupuesto que un pequeño empresario tiene, lo invierte también en seguridad. Esto ha golpeado el avance y el crecimiento del desarrollo empresarial. Y esto ha hecho que el incentivo para las inversiones en estos últimos años haya caído. Uno lo puede ver en el día a día, en las microempresas que no están desarrollándose, los restaurantes que están cerrando, las peluquerías, las bodegas, en fin. Yo creería que la batalla y la lucha contra la delincuencia está siendo perdida y no vemos un Estado que haya asumido el rol promotor, el rol de liderazgo ante esta lucha. Vemos algunas acciones policiales, pero me pregunto, ¿y más de eso qué? No tenemos una estrategia válida. No se trata de hacer campañas.
- O de estados de emergencia
- O de cuartos de guerra, por el amor de Dios. Aquí lo que no se ve es una articulación del Estado y cuando digo esto, no estoy hablando solamente del Gobierno. No veo una articulación entre el Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Y eso se nota todos los días.
- ¿Y eso es porque están peleados?
- Es porque nos estamos dedicando a enfrentamientos internos, más que en estar viendo la solución del país. El Perú carece de un grave problema de falta de visión de largo plazo. Nos hemos acostumbrado a lo largo de las últimas décadas a solo pensar en el corto plazo. Tanto así que ya ni siquiera hablamos de un periodo presidencial de cinco años. Todos estamos en la duda de cuánto durará cada uno de los presidentes. Ese es el problema del Perú hoy.
- Con el panorama que me describe, si usted fuera un empresario extranjero, ¿le interesaría invertir en Perú?
- Lamentablemente esto hace que bajen los deseos de inversión en nuestro país y también se está notando hacia afuera. Viajo constantemente y lo primero que nos preguntan nuestros colegas empresarios es qué pasa en el Perú y cómo se puede trabajar. Y hay que decirles que lamentablemente es cierto. Estamos en un nivel de inseguridad que no es el mejor momento para ningún tipo de inversión, ni nacional y menos extranjera.
- El sector empresarial fue crítico con el gobierno de Pedro Castillo. Pero en el caso de Dina Boluarte, el exministro de Economía, Miguel Castilla, dice que el manejo económico es peor que el de Castillo. ¿Usted qué piensa?
- A ver, hay que ponerlo entre comillas. Pero yo diría lo siguiente, vamos con cifras reales. Van a ser tres años consecutivos en que el déficit fiscal está fuera de la meta. ¿No es cierto? Hemos llegado el año pasado a un déficit fiscal de 3.8%. Este es el déficit más alto en lo que va del siglo, sacando la pandemia. Eso nos da un criterio de cómo se está manejando la economía. Entonces, diría que lo que percibo y creo que la mayoría de peruanos lo percibe, es que el MEF ha perdido la fuerza y poder técnico frente al poder político. Y esto se ve en las últimas decisiones, se ve en las concesiones que tiene el MEF con el Congreso, se ve en las supuestas negociaciones para darle alguna relativa estabilidad al Gobierno y eso ha hecho que el MEF pierda fuerza técnica. Creo que a eso se refiere Castilla, lo que comparto.
- En un lenguaje más coloquial, ¿el gobierno de Dina Boluarte es peor en el manejo económico que el anterior?
- Yo diría que es un Gobierno que ha priorizado lo político antes que lo técnico.
- Hace dos años hubo una marcha, cuando usted era presidente de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), con diversos gremios. Era una movilización por la paz. ¿Qué propone o debería proponer el sector privado frente a esta crisis?
- Hay que poner las cosas en contexto. El sector privado, el empresario, tiene un rol fundamental. El empresario tiene que generar riqueza para el desarrollo del país y el Estado debe saber usar esa riqueza para llevar al país al desarrollo. Esos son los roles que cada uno tiene. Sin embargo, yo no voy a decir que el empresario se tiene que desentender del problema de la seguridad. No. Forma parte de la sociedad civil y tiene que intervenir. Cuando hicimos esta marcha por la paz, fuimos interceptados por el entonces ministro del Interior y nos dijo que vamos a trabajar juntos. Fue todo un ofrecimiento que incluso nos llevó a Palacio, nos reunimos dos veces con la presidenta, con el ministro de defensa, con el ministro del Interior. Al parecer, ya se había articulado una especie de alianza de lucha contra la delincuencia. Pedí a la presidenta que nos incorpore en la Comisión Nacional de Seguridad. Entiendo que en febrero de este año ya han sido incorporados los gremios. El tema de incorporarnos a esta comisión era plantear y desarrollar juntos un plan estratégico, y es lo que ahora no veo.
- No sé si esta sea la palabra correcta a usar, ¿pero qué es lo que más le aterra para el 2026?
- No está muy distante en el término o en el adjetivo que sí me aterra. Y es en el sentido de cómo transmitir a la juventud, a esos jóvenes peruanos que están mirando y que están viviendo su realidad nacional, cómo transmitirles confianza y seguridad en un país que está perdiendo institucionalidad. ¿Cómo decirles que no caigan en el anarquismo? Porque esto nos está llevando a la anarquía y eso es algo que no se nos escucha conversar y dialogar todos los días. Un país que cae en la anarquía ha perdido todo. Y creo que la juventud hoy está pensando así, tanto así que la fuga masiva de talentos que estamos teniendo es increíble.
- ¿Cómo puede haber desarrollo sostenible en un país con una institucionalidad presidencial tan debilitada?
- Es correcto. Tengo la sensación de que la sociedad civil debe jugar un rol importantísimo en este momento. Llamo a los colegios profesionales, a los gremios empresariales, a los empresarios en general. Tengo poca confianza en el nivel político, en los partidos políticos. Creo que necesitamos entrar en un gran debate y conversación nacional.
- ¿Será posible cumplir algunas de las metas del desarrollo sostenible en este contexto?
- A ver, los objetivos del desarrollo sostenible (ODS) para nuestro país es un compromiso. Perú es un país firmante. ¿Pero cómo pensar en ODS cuando estamos en un país que se desangra? Ahí hay un tema de prioridad y, en ese sentido, el Perú se va alejando de los objetivos. Y vamos a poner algunos ejemplos básicos: lucha contra la pobreza y hambre cero. ¿Cómo caminar hacia un objetivo sostenible de hambre cero cuando miramos hacia el Perú y vemos un Qali Warma que cambió de nombre? Y eso mismo lo podemos llevar al ODS de cambio climático, de sostenibilidad ambiental, cuando vemos una minería ilegal que destroza nuestra naturaleza o vemos una tala ilegal que sigue siendo un negocio.
- Volviendo a la coyuntura, ¿Dina Boluarte debe llegar al 2026?
- Me pregunto si hay una opción válida que hoy me permita decir cortemos esto y empecemos de nuevo. Creo que estamos a muy corto plazo y en vez de pensar en que la señora se vaya o se quede, deberíamos pensar como país, cómo queremos llegar al 2026. La verdad, no sé si muchos coincidirán conmigo o muy pocos, pero no creo que ya la figura de la presidenta mueva el escenario nacional. No lo creo. Deberíamos pensar al margen de quien nos esté gobernando el día de hoy. Y esa es una decisión que nuevamente la sociedad civil debe tomar. ¿Cómo queremos llegar al 2026? Creería que, por lo menos, con un plan mínimo de coincidencias.
- Y ya que hablamos de coincidencias, muchos coinciden en que fue un error del Gobierno haber sacado a José Salardi del cargo de ministro de Economía. ¿También piensa así?
- Gravísimo error. Y todos entendemos por qué. He leído muchas opiniones, he buscado algunas justificaciones y todos vamos a coincidir que nuevamente lo político pesó sobre lo técnico. Revisando los actuales proyectos de ley, iniciativas, nos damos cuenta que había un espacio en el que Salardi no se iba a quedar. Salardi es un tecnócrata, es un técnico que fue varias veces ministro e impulsó Proinversión. Entiendo que no iba a aceptar otro tipo de presión.