Los
Indiana Pacers son un divertido y misterioso
déja vú capaz de llevar la emoción y la belleza del cenit del baloncesto, unas Finales de la NBA, a otra dimensión. Con los milagros como rara pero fascinante rutina, el rebelde equipo de
Rick Carlisle volvió a obrar lo imposible para ponerle morbo a la serie por el anillo ante los favoritísimos
Thunder con una victoria de último hora en el Game 1 inesperada para todos menos para ellos (110-111). Su sempiterno juez final,
Tyrese Haliburton, quien puso por delante a su equipo por primera vez en todo el partido con un tiro de media distancia a falta de 0,3. Un encuentro que Oklahoma, con 38 puntos del MVP
Shai Gilgeous-Alexander, ganaba de 15 a falta de 9:42 para el final.
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