“Del Hospital el ‘Lavadero’ al Hospital ‘Villa Baviera'”: el libro que detalla la importancia del centro de salud en la consolidación e impunidad de Colonia Dignidad
LOM Ediciones lanzó el libro “Del Hospital ‘El Lavadero’ al Hospital ‘Villa Baviera’. Reconstrucción historiográfica del Hospital de Colonia Dignidad”, una investigación inédita realizada por Evelyn Hevia y que nació bajo la interrogante: ¿Cómo fue posible que Colonia Dignidad funcionara por más de cuatro décadas a pesar del conocimiento público de los ilícitos que cometían?
La investigación de Hevia abarcó el período de instalación, de consolidación y de crisis y cierre definitivo del hospital. Además, el libro detalla los vínculos de Colonia Dignidad con los grupos de ultraderecha que conspiraron para derrocar a Salvador Allende y con la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), la policía política de Pinochet.
En conversación con Radio y Diario Universidad de Chile, la autora del libro, quien además es magíster y doctora en Historia, Evelyn Hevia, detalló cómo fue posible la instalación de un grupo de colonos alemanes en la precordillera de Parral y que crearon un pequeño Estado dentro de nuestro país.
“Había una relación muy estrecha entre Chile y Alemania y un proceso de colonización muy anterior, que se inicia a mediados del siglo XIX y que de algún modo esa ‘buena experiencia de ese proceso de colonización con Vicente Pérez Rosales’ tributa también a mirar con buenos ojos la llegada de este grupo de alemanes a comienzos de la década de 1960”, puntualizó Hevia.
Evelyn Hevia Jordán, autora del libro “Del Hospital ‘El Lavadero’ al Hospital ‘Villa Baviera’. Reconstrucción historiográfica del Hospital de Colonia Dignidad”
La Sociedad Benefactora Educacional Dignidad (SBED) se instaló en el fundo “El Lavadero” en septiembre de 1961. La SBED tenía una casa matriz que funcionaba desde mediados de la década del 50 en Alemania, la Private Soziale Mission, la cual fue fundada por Paul Schäfer y se dedicaba a trabajar con jóvenes en riesgo social, principalmente a través de labores agrícolas exigentes y sin remuneración.
“Tenían un hogar para niños y jóvenes huérfanos y esa misión en Alemania fue conocida por autoridades chilenas, entre ellas el embajador chileno en Alemania, y esta sociedad propone fundar una obra benefactora similar a la que ya tenían en Alemania, en Chile, como respuesta de asistencia a los niños y jóvenes que quedaron damnificados después del terremoto de 1960”, detalló Hevia.
La instalación de la SBED se produjo con la promesa de ayudar a los jóvenes y a la niñez afectada o damnificada por los efectos de este megaterremoto.
“Hay que recordar que Chile a mediados de los 60 era un país que tenía todavía grandes problemas de centralismo, problemas de poder dar cobertura en materia de salud y de educación a los sectores más alejados de los centros urbanos. Son problemas que podemos ver hasta el día de hoy, pero en la década de los 60 por supuesto que esa situación era más agravada. Precisamente, porque el país no tenía la misma conectividad que tiene hoy, los caminos eran muy malos, la gente estaba muy aislada y es así como que la instalación de esta Sociedad Benefactora en la precordillera de Parral viene de algún modo a cubrir una necesidad de cobertura de salud, entre otras cosas que el Estado chileno no lograba dar cobertura a esas necesidades en esos sectores apartados rurales”, puntualizó la doctora en Historia.
En esa línea, el libro detalla la alta de mortalidad infantil, la cual era alrededor del 11% en la década del 60: “En ese sentido, el Hospital de Colonia Dignidad se crea también con un fuerte sello en este modelo de la salud preventiva, orientada a la madre y el hijo, hay un modelo ahí de salud que era muy coherente con las discusiones que habían en torno a los paradigmas de la salud pública en ese entonces, que debía atender también a estas necesidades de la población en materia de poder reducir los indicadores de alta mortalidad infantil, y eso implicaba atender especialmente a está obligada madre e hijo”.
Pese que la SBED daba una buena impresión a las afueras del predio, lo cierto es que al interior se vivía. Niños y adultos fueron sometidos a trabajo esclavo para el desarrollo de las actividades económicas que caracterizarían a esta sociedad. Además, fueron sometidos a tormentos y abusos sexuales por parte de su líder, Paul Schäfer.
El libro de Evelyn Hedia. Se puede apreciar la ambulancia y la avioneta ambulancia utilizados por el hospital de Colonia Dignidad
“Hay una fuga en 1966 con una amplia cobertura pública, se crean comisiones investigadoras (en el Congreso Nacional) y finalmente lo que se instala ahí es un mecanismo que va a funcionar a lo largo de toda la existencia de Colonia Dignidad: por un lado las víctimas son acusadas como victimarias. Por otro, el hospital opera ahí como un argumento muy poderoso para solapar en el fondo todas estas comillas irregularidades que se cometían al interior del enclave, se desestiman a las víctimas y sus declaraciones y sus denuncias. Por lo tanto, Colonia Dignidad puede seguir funcionando así durante más de cuatro décadas“, narró Hevia.
Desde las primeras denuncias en contra de Colonia Dignidad, la SBED creó un mecanismo de redes de protección a nivel local y con personas influyentes, no tan solo a nivel local e internacional con fuertes conexiones con Alemania.
La colaboración con los organismos represivos de la dictadura
Tras el triunfo de Salvador Allende, las autoridades de Villa Baviera comenzaron un proceso de estrechar vínculos con la extrema derecha, tanto civiles como militares, lo que se agudizará con la dictadura militar. En ese periodo, Colonia Dignidad facilitó recintos y tecnologías para la represión política.
“Hay que recordar que el cuartel de la brigada de inteligencia sur de la DINA, ubicado en Parral, se instaló en una casa que era de propiedad de Colonia Dignidad. Eso ya da muestras muy concretas de cuál era esta estrecha relación. Colonia Dignidad tenía una casa en la calle Campo de Deportes, muy cercana al Estadio Nacional, en Ñuñoa, en Santiago, y en esta casa también existen distintos testimonios que dan cuenta de cómo esa casa fue utilizada para mantener vínculos de carácter social entre la jerarquía de Colonia Dignidad y la jerarquía civil y militar de la dictadura“, puntualizó Hevia.
Detenidos desaparecidos durante la dictadura cívico – militar.
“Hay una cooperación en materia de inteligencia. Sabemos que la inteligencia fue una actividad muy relevante para la mantención de la dictadura interior de Colonia Dignidad, es decir, al sometimiento de los colonos y colonas, pero también esta inteligencia fue facilitada o estas prácticas de inteligencia fueron facilitadas para el servicio secreto de DINA”, detalló Hevia.
No obstante, esta no fue la única ayuda de los jerarcas de Colonia Dignidad con la dictadura: “Facilitó, fabricó y traficó armamento y la producción de esas armas también fueron posibles porque existía un hospital y, a través de, por ejemplo, tubos de oxígeno que ingresaban al país por aduana como donaciones a este hospital de una sociedad benefactora, también había armas al interior de esos tubos de oxígeno”.
“Yo describo en el libro como, por ejemplo, hay algunos documentos que dan cuenta de ese entrenamiento que recibieron al interior de Colonia Dignidad, hay varios documentos que hay que leerlos en clave porque son documentos que muchas veces contienen informaciones cifradas que dan cuenta de, por ejemplo, cómo se debe someter, quebrar, torturar a un militante de izquierda, incluso con esquemas y manuales de instrucciones”, contó Hevia.
“Es así que la relación entre Colonia Dignidad, su hospital y los crímenes de la dictadura es una relación muy estrecha y yo intento dar cuenta de ella también en la investigación“, afirmó la autora.
Colonia Dignidad
Tras las denuncias de abuso sexual, de torturas, ejecución y desaparición, de ejercer la profesión ilegalmente y de la fuga de sus directores de la justicia, el Hospital de Villa Baviera fue clausurado definitivamente el 2005, después de más de 40 años de funcionamiento financiado por el Estado y en total impunidad. Sin embargo, el lugar continúa operando como la Posta de Salud Rural Villa Baviera.
La expropiación de Colonia Dignidad
En su Cuenta Pública de 2024, el Presidente Gabriel Boric anunció la expropiación de los terrenos de Colonia Dignidad. A un año del anuncio, el mandatario dio a conocer este 1 de junio que el decreto de expropiación “estará listo durante este mes”. Hace tan solo unos días, organizaciones de derechos humanos le habían enviado una carta al jefe de Estado para que “el Estado chileno procesa sin demora a la expropiación de la ex Colonia Dignidad”.
La campaña para exigir la expropiación de la ex Colonia Dignidad fue iniciada por la Asociación por la Memoria y los Derechos Humanos Colonia Dignidad y la Comisión Nacional de Derechos Humanos Chile-Suecia.
Compartimos carta enviada al Presidente de la República. pic.twitter.com/VcaXNH5w5l— Colonia Dignidad (@DDHHcdignidad) May 29, 2025
Consulta sobre la expropiación del terreno, Hevia señaló que de “el anuncio es sin duda una buena noticia. Creo que lo interesante, más allá del anuncio, es cómo se va a llevar a cabo ese proceso, porque hay que decir que en lo que es hoy día Villa Baviera, que es el nombre de este complejo recreacional turístico, pero también de este lugar donde habitan personas que vivieron toda su vida bajo el sistema de Colonia Dignidad, coexisten personas que han sido victimizadas toda su vida”.
En esa línea, puntualizó que “cualquier proceso de expropiación tiene que considerar también un acercamiento y un trabajo con las personas que han sufrido ahí durante décadas. Aquí, yo lo puedo decir a propósito de un trabajo que he desarrollado por casi diez años de acercamiento a los distintos grupos de víctimas de Colonia Dignidad, de que por cierto hay una necesidad imperiosa de hacer memoria, hay una necesidad imperiosa de resignificar ese lugar, hay una necesidad imperiosa para muchas de las víctimas de detener el turismo tal como se lleva hoy día en ese lugar, que es un turismo que en muchos sentidos banaliza y ofende la memoria de las víctimas que no han sobrevivido para contar lo que sufrieron, pero también de muchas víctimas sobrevivientes. Hay que recordar que en Colonia Dignidad hay víctimas que se produjeron antes, durante y después de la dictadura“.
Asimismo, reveló que “muchos niños chilenos víctimas de abusos sexuales en la década de los 90, cuando ya existía pleno conocimiento de la alianza de Colonia Dignidad con la dictadura, que en ese lugar había operado un recinto de tortura y exterminio. Hoy día ese amplio y diverso panorama de personas afectadas creo que tiene que ser considerado en la decisión tanto de la expropiación como de cuál vaya a ser el proyecto que determine las autoridades de lo que se vaya a reconvertir ese lugar”.
“Colonia Dignidad es una herida abierta (…) Hay muchas personas que han intentado incluso salir a hacer su vida fuera de lo que es hoy día Villa Baviera y como no han tenido ningún tipo de apoyo para integrarse a la sociedad chilena, han debido volver a ese lugar que es lo único que conocen y es el único lugar donde pueden hoy día desarrollarse” reflexionó la autora.
“Esta es una historia de muchos grises, de muchos claroscuros y yo creo que hay que mirar de una manera mucho más compleja el panorama de personas afectadas. El anuncio de la expropiación sin duda es una buena noticia en el sentido que va a permitir poner sobre la mesa de discusión muchos problemas que hasta el día de hoy en el fondo han sido traspasados de un gobierno a otro, de una autoridad a otra, entre Chile y Alemania también ha habido ese pimponeo de la responsabilidad y creo que hoy día es el momento para que Chile y Alemania tomen cartas en el asunto”, cerró.