El presidente del Parlamento balear, Gabriel Le Senne (Vox), ha asegurado este martes que se encuentra «tranquilo» y «centrado» en sus responsabilidades, tras conocerse que la Audiencia Provincial de Palma ha ordenado la apertura de juicio oral en su contra por un presunto delito de odio. Le Senne, que este martes asistió al primer pleno tras conocerse la decisión judicial, afirmó que no piensa dimitir y dejó en manos de los grupos parlamentarios la decisión de apartarlo del cargo. Un día antes, la oficina de Presidencia del Parlamento balear ya había recordado que el presidente parlamentario sigue amparado por el derecho a la presunción de inocencia. Los partidos de izquierda con representación parlamentaria - PSIB, Més per Mallorca, Més per Menorca y Podemos - han anunciado que reactivarán de forma inmediata el mecanismo para forzar la salida del presidente del Parlamento. El artículo 9 del Reglamento de la Cámara contempla la pérdida de la condición de diputado si concurren dos requisitos: la existencia de una interlocutoria de apertura de juicio oral y la aprobación por mayoría absoluta del pleno. Para que prospere la iniciativa, será clave la posición del PP, que por ahora no se ha pronunciado. Desde Vox, la portavoz parlamentaria Manuela Cañadas ha reiterado su apoyo a Le Senne, aunque ha calificado su gesto como «desafortunado». Aun así, considera que el episodio ha sido «exagerado» y convertido en «una performance mediática de la izquierda». Vox ya ha adelantado que votará en contra de cualquier intento de remoción . Durante la sesión plenaria de este martes, la diputada de Podemos, Cristina Gómez , recordó que ya hace un año pidió la dimisión de Le Senne y criticó a la presidenta del Gobierno balear, la popular Marga Prohens, por permitir su continuidad. Le Senne será juzgado por unos hechos que se remontan al pasado 18 de junio de 2024, cuando Le Senne rompió en pleno una fotografía de Aurora Picornell, histórica militante comunista, durante el debate sobre la derogación de la Ley de Memoria Democrática. La Audiencia Provincial de Palma rechazó los recursos presentados por la defensa de Gabriel Le Senne, que pedían el archivo de la causa. El Tribunal consideró que no corresponde ahora valorar pruebas ni intenciones, sino determinar si hay indicios suficientes para ir a juicio. Según el auto, las imágenes del incidente muestran una actitud «contundente y enfadada» por parte de Le Senne que podría ser compatible con una acción deliberada. El diputado de Vox declaró el pasado mes de septiembre ante un juez por estos hechos. Sostuvo que su actuación estaba enmarcada dentro de la intención de dirigir el debate y de mantener el orden y el decoro del parlamento, pero «no quería humillar o menospreciar a nadie».