Un astrónomo norteamericano llamado
Edwin Hubble detectó hace más de 100 años que la
Vía Láctea, es decir, la galaxia donde los humanos habitamos, podría chocar con
Andrómeda, la galaxia vecina, ya que se había calculado que ambas se encontraban en trayectoria de colisión. Sin embargo, hay una gran novedad al respecto tras haberse realizado una
nueva simulación por ordenador, que añade las perturbaciones generadas por otras galaxias cercanas. Dicho estudio ha sido publicado por la prestigiosa revista '
Nature Astronomy'.
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