En 2011, tras tres años en el banquillo del Barça B, Luis Enrique fichó por la Roma. Ese día, el entonces vicepresidente deportivo Jordi Mestre le vaticinó que algún día volvería al Barça.
Tres primaveras más tarde, cuando Zubizarreta y el propio Mestre se plantaron en casa de Luis Enrique para ficharle como sustituto del Tata Martino, el gijonés les recibió con un “tenéis palabra”.
Seguir leyendo...