A pocas semanas del pleno municipal de junio (cuya fecha definitiva aún está por definirse oficialmente para evitar que coincida con las Hogueras) todo parece indicar que el "plan de ajuste" anunciado por el ejecutivo de Luis Barcala no saldrá adelante. Los populares aprobaron inicialmente la medida el pasado viernes, en una Junta de Gobierno extraordinaria, sin pactar previamente su contenido con ninguna otra formación pese a estar en minoría en la Corporación. En la práctica, el acuerdo incluía renunciar a la rebaja del IBI pactada con Vox para no sacrificar ningún proyecto inversor ya anunciado. Una decisión que no sentó nada bien a los de Abascal, que anuncian ahora su voto en contra, al igual que los grupos de izquierda, mientras exigen la dimisión del concejal de Hacienda, Toni Gallego.