Cuando un pasajero va de acompañante en un vehículo, no piensa que los agentes puedan sancionarle. De hecho,
el gran miedo de enfrentarse a una multa de tráfico lo tienen los conductores. Puede ser por exceso de velocidad, entre las más comunes, por
pasar un semáforo en rojo, sobrepasar la tasa de alcoholemia o en definitiva, realizar una infracción recogida por el código de seguridad vial. Pero no siempre es así y a veces la sanción se extiende al resto de ocupantes.
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