Red Bull tiene un problema y de los gordos.
Verstappen puede salvar los muebles las veces que haga falta pero la verdad es que está solo ante el peligro. Después del despido de
Checo Pérez llegó
Lawson. El neozelandés solo tuvo dos carreras al lado del tetracampeón y después subieron a
Tsunoda. Pues bien, el japonés tampoco acaba de encontrar cómo hacer funcionar el RB21.
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