Mireia Illueca vuela como esa mariposa que inspira su vida. La Monarka es el símbolo de la metamorfosis, longevidad y resiliencia, el sentido de esta neurocirujana que acompaña a cada persona en su transformación vital.
Illueca conoce el nombre y apellido de cada paciente al que ha operado, y supera las 800 intervenciones anuales, y es porque parte de su método es la complicidad, escuchar, mirar a los ojos, entender.
Seguir leyendo...