La selección española que dirige
Montse Tomé tiene calidad, talento, velocidad, desborde, dos balones de oro, actitud y juego bonito. Pero a veces con eso no ha sido suficiente. ¿La razón? Puedes hacer todo a las mil maravillas, que sino marcas goles, te estás olvidando de la parte más importante del fútbol. O por lo menos de la que te hace ganar o dejar de hacerlo. Ante Bélgica manita con protagonismo de
Esther González especialmente y luego de
Athenea (1-5).
Seguir leyendo...