Dicen los parrilleros que uno de los grandes secretos de un buen asado, barbacoa para el españolito de parcela, es la brasa. Se prepara con antelación, carbón o leña, en Valencia con madera de naranjo y en Madrid de gasolinera, pero al final se trata de calentar durante horas un combustible que después cocine la gloria que nos llevamos a la boca. Es importante el tiempo de antes, la preparación y colocación de las varas y la llama, para que prenda un fuego que mantenga ese lecho rojo que calienta la chuleta de forma perfecta. Algo parecido debe estar haciendo el DAO de la Benemérita , pues anda desaparecido estos días, mientras conocemos conversaciones y testimonios de baño de festival...
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