De poco o nada ha servido para la Fiscalía la declaración de ayer de Micael da Silva, el Portugués , el hombre acusado del atropello masivo en la boda de Torrejón de Ardoz que dejó cuatro muertos y nueve heridos. Cambiando su criterio en la última jornada de juicio, ha decidido adherirse a las cinco acusaciones particulares y solicita ahora la prisión permanente revisable para el reo. El fiscal pedía hasta ahora 226 años de cárcel por la matanza; ahora, al elevar sus calificaciones finales, entiende que al haber más de dos asesinatos y, además, al ser uno de los fallecidos un menor de edad, se cumplen los criterios para exigir la pena máxima de nuestro ordenamiento jurídico. El juicio ha quedado visto para sentencia tras los informes de las partes, informa Ep. En su declaración de este jueves, el acusado manifestó que «todos» los invitados le querían matar, asegurando que al escuchar disparos, se agachó por miedo y el coche aceleró por su propio cuerpo sin tener intención de que se produjera la masacre ocurrida. Los hechos se produjeron la madrugada del 6 de noviembre de 2022, cuando Da Silva acudió a la celebración del enlace, en el restaurante El Rancho, en compañía de dos hijos suyos adolescentes, E. D. S. J. y A. D. S. J., y de dos sobrinos, Israel Bruno Teixeira da Silva y Thiago Teixeira da Silva. Durante la celebración, uno de los menores protagonizó un incidente con alguno de los invitados, lo que motivó que se le indicara al acusado que abandonara el lugar junto con las personas que le acompañaban. Fue entonces cuando el procesado se enfrentó a varios de los allí presentes, hasta que una vez en el exterior del establecimiento, se dirigió en compañía de sus hijos y sobrinos al vehículo de su propiedad que tenía aparcado en las inmediaciones. Tras ponerse al volante aceleró el motor «a sabiendas de la presencia de las personas allí congregadas con motivo de los hechos y con total voluntad de causarles la muerte o asumiendo la posibilidad de que ello sucediera», arrolló a varios de ellos, ocasionando la muerte de cuatro personas: Consuelo Bruno Silva y su hijo Casiano Romero Bruno, vecinos del barrio de Los Ángeles (Villaverde). Eran la abuela y tío del novio, que fueron enterrados en Navalmoral de la Mata (Cáceres). Las otras víctimas mortales del brutal atropello a manos de Micael Da Silva Montoya, Juan Manuel e Iván, este último de solo 17 años, recibieron sepultura en el cementerio de Carabanchel. Los heridos son Ángel Jiménez Bruno, Victoria Pardo Bruno, María del Carmen Navarro Vázquez, Fernando Romero Bruno, Diego Mendoza Rodríguez, Casiano Romero Navarro, Daniel Jiménez Suárez, Antonio Jiménez Suárez y José Antonio Jiménez Bruno. Otro varón fue golpeado por el coche pero no presentó denuncia.