Los ricos más ricos del mundo suelen tener caprichos que están al alcance de muy, pero que muy pocos bolsillos. Estos días, ha recalado en Ibiza uno de estos 'caprichazos' de
450 millones de dólares: hablamos del
Dragonfly, un
súper yate que es propiedad del magnate
Serguéi Brin,
cofundador de Google junto a Larry Page en 1998.
Seguir leyendo...