La automedicación es una práctica cada vez más extendida en nuestro país, y que se ha convertido en una de las grandes preocupaciones de los profesionales de la salud por las consecuencias que puede acarrear. La facilidad de acceder a la información, la presión por encontrar la solución de forma rápida, o la falta de tiempo para ir a la consulta de un médico, esta tendencia ha experimentado un alarmante crecimiento en los últimos años y aunque, pueda parecer una solución conveniente para problemas de salud menores, su aumento conlleva riesgos significativos como la incorrecta toma de medicamentos o la resistencia a los antibióticos. Así lo dice el VII Estudio de Salud y Vida de Aegon, que confirma que aumenta por cuarto consecutivo el número de españoles que toma algún preparado para la salud, bien sean medicamentos, productos homeopáticos o remedios naturales llegando al 38,6%. Y es que los medicamentos de los que disponemos en las farmacias no son, en ningún caso, productos que debamos tomar a la ligera. En este contexto, el cardiólogo Aurelio Rojas ha compartido en sus redes sociales un vídeo para explicar que existen «medicamentos que, si se toman frecuentemente, pueden causar problemas de corazón». Y eso que algunos los tomamos de forma cotidiana. «Seguro que más de uno de ellos has tomado en más de una ocasión», advierte el experto. «Como cardiólogo, cada semana veo personas con problemas de tensión, retención de líquidos o arritmias… Y muchas veces, la causa no es la genética, ni la edad, ni el estrés: son medicamentos de uso muy común que tomamos sin pensar en sus efectos a largo plazo», indica el especialista en uno de sus últimos vídeos. En primer lugar, el ibuprofeno , el naproxeno, el dexketoprofeno o cualquier antiinflamatorio no esteroide. «Este tipo de medicamentos, tomados durante mucho tiempo o a dosis muy altas, tienen la capacidad de agregar tus plaquetas y contraer tus vasos sanguíneos». El problema de esto es que puede incrementar el riesgo de que tengas un infarto, un ichus, insuficiencia cardíaca o renal. ¿La alternativa? Paracetamol para el dolor leve-moderado y fisioterapia o suplementos naturales en dolor crónico. La recomendación del doctor es clara: «Si eres una persona que tiene factores de riesgo o ya tiene problemas de este tipo, evita este tipo de medicamentos a toda costa». Continúa el experto hablando de los antibióticos como claritromicina o azitromicina, que apunta que «tienen la capacidad de alterar la conducción eléctrica dentro del corazón y, por tanto, pueden desencadenar algunos tipos de arritmias». «Lo importante es usarlos solo cuando están bien indicados, y bajo control médico», comenta. En tercer lugar el cardiólogo de éxito en las redes sociales señala claramente al omeprazol . «Aunque muchas personas tienen que utilizar inhibidores de la bomba de protones para proteger su estómago si tienen acidez, reflujo o problemas gástricos, hay muchos estudios en los que su uso a largo plazo se ha relacionado con déficit de la absorción de magnesio». Este mineral es fundamental para mantener un ritmo cardíaco adecuado. Por tanto, un exceso podría incrementar el riesgo de tener arritmias cardíacas, muy peligrosas.