Lucimar da Silva Ferreira, conocido como Lúcio, excapitán de la selección brasileña de fútbol , ingresó la semana pasada en el Hospital de Brasilia después de sufrir quemaduras en el 18% del cuerpo al ser alcanzado por la explosión de una chimenea en su casa. El primer parte médico emitido aseguraba que el exfutbolista se encontraba «estable, consciente y bajo el cuidado de un equipo multidisciplinar». Aquel día fue la esposa de Lúcio, Marília Forgiarini, la que confirmo el accidente doméstico, detallando que el artefacto que provocó el mismo era una «chimenea ecológica». Este jueves, la propia Marília, dentista, publicó en sus redes sociales una foto para mostrar las consecuencias del percance en el rostro de su marido. Lúcio, recién cumplidos los 47 años, ejerció de defensa central en los clubes brasileños Internacional , Sao Paulo y Palmeiras , en los alemanes Bayern de Múnich y Bayer Leverkusen, y en el Inter de Milán italiano. El último equipo en el que jugó fue el Brasiliense, entre 2018 y 2019. Con la selección brasileña fue titular en el quinto título mundial, conquistado en Japón y Corea 2002. Fue 106 veces internacional.