«Hoy parece que será poca cosa», vaticinaban concejales y asesores en los salones del Ayuntamiento minutos antes del pleno de este jueves. Un presagio que, poco después, terminó cumpliéndose: la sesión se zanjó sin que se aprobaran iniciativas de gran calado y los escasos conatos de conflicto durante el debate no llegaron a arder. Las protestas, en esta ocasión, tuvieron más fuerza fuera (contra Carlos Mazón, en la plaza del Ayuntamiento) que dentro del Salón de Plenos, mientras que las pocas novedades que arrojó la convocatoria se concentraron, princpalmente, en el área de Urbanismo.