El secretario de Estado de Cultura, Jordi Martí , calificó este martes de «absurdos» los aranceles que el presidente de Estados Unidos , Donald Trump , pretende imponer a la industria del cine, y sostuvo que no tendrán un efecto directo sobre el sector. «Es muy difícil entenderlos porque toda la normativa que de momento EE.UU. ha sacado no afecta al cine. El cine no es un producto físico. Podría afectar al material para hacer cine, pero esto ya es un segundo nivel», afirmó durante su comparecencia ante la Comisión de Cultura del Congreso de los Diputados. «Claro, si uno lee los tuits del presidente, se pone a temblar, pero es que es muy difícil de trasladar al cine», añadió el número dos de Ernest Urtasun en el Ministerio de Cultura, que está en contacto directo con los productores y la Academia del Cine para seguir de cerca la situación. «En mi opinión, el problema es la política de incentivos fiscales –que no es española, sino europea–. Todos los países europeos tienen incentivos fiscales a favor del cine y está provocando que algunas producciones se trasladen a Europa. Y seguramente ha habido una reacción. Es absurda». A juicio de Jordi Martí, esta situación «no se resuelve con aranceles», sino «con incentivos fiscales en Estados Unidos, que además es el país que los inventó», dijo. «Pero bueno, supongo que Trump necesita unos días para que lo entienda». El secretario de Estado de Cultura concluyó que su ministerio no cuenta con que los aranceles anunciados –de momento han quedado en eso, en un anuncio del que no se ha sabido mucho más– puedan afectar de manera directa a la industria del cine. Hace algo más de dos semanas, cuando Trump amenazó con aranceles del cien por cien al cine producido fuera de EE.UU., el ministro Urtasun se reunió con el sector y lanzó un mensaje de «tranquilidad» y «prudencia». El mercado de EE.UU. es importante para el sector español «aunque no mucho». Según las cifras que maneja Cultura, cada año se estrenan una media de 15 películas que generan 6 millones de euros. Donde sí habría un perjuicio mayor sería en los rodajes de películas internacionales que acuden a España, que en estos últimos años han ido creciendo precisamente por esas deducciones fiscales que Martí recomendó hoy a Trump.