El primer ministro francés, François Bayrou , está consiguiendo salvar su 'pellejo' político personal, pagando un precio catastrófico para Francia: aplazar las medidas de rigor presupuestario indispensables para salir de la crisis económica y política más grave de la historia de la V Republica, creada entre 1958 y 1962. El mes de septiembre pasado, tras un trimestre vacío político / gubernamental sin precedentes, Michel Barnier , flamante primer ministro, hizo este anuncio solemne: «Francia necesita ahorrar 100.000 millones de euros para restaurar sus finanzas y credibilidad presupuestaria en la zona euro». Ante tal drama, Barnier comenzó a trabajar en unos presupuestos del Estado para intentar sanear las cuentas de la Nación. Sus proyectos de recortes fueron rechazados por la extrema...
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