La tesorera del Ayuntamiento de Toledo, Marta Muñoz, ha informado este martes en la Comisión de Cultura, Patrimonio y Hacienda que las arcas municipales han recaudado en tan solo tres meses más de 714.000 euros por la tasa turística a los autobuses que comenzó a cobrarse el pasado mes de marzo. Unos datos que ha avanzado durante la presentación del informe trimestral sobre morosidad, y por los que el concejal de Hacienda, Juan José Alcalde, ha mostrado su alegría ya que vienen a mejorar la situación económica municipal sin que suponga un coste para lo vecinos. También la vicealcaldesa de Toledo, Inés Cañizares , de Vox, ha mostrado su satisfacción por el éxito de la tasa ya que, según ha recordado, fue una apuesta su grupo político, que pidió al alcalde que se pusiera en marcha ya que suponía que «el Ayuntamiento tuviese unos ingresos estables, unos ingresos que necesita para prestar sus servicios públicos y que no suponía un coste adicional a los toledanos». «Entendemos que todas las personas que vienen a Toledo, a las que recibimos con las puertas abiertas, también tienen que contribuir de alguna manera, aunque sea con un granito de arena, a sostener también la prestación de servicios públicos, a mantener las calles limpias, los jardines en en buenas condiciones, el poder hacer unos aseos públicos, el tener las zonas de parking adecuadas para que puedan venir, las escaleras, el remonte que funcione», ha afirmado a ABC. «Estamos en una ciudad patrimonio que acoge a casi 3 millones de visitantes todos los años y el esfuerzo que tienen que hacer hasta ahora los toledanos es demasiado grande y entendemos que también tiene que colaborar», ha dicho. La tasa establece un pago por parada y aparcamiento diario en Toledo de 125 euros para vehículos de 54 plazas o más, 75 euros para vehículos de entre 36 y 53 plazas y, por último, 25 euros para los que tengan entre 8 y 35 plazas. El pago de la misma se realiza de manera telemática a través de la web del Ayuntamiento y pese a los problemas iniciales, las empresas turísticas están cumpliendo con la normativa con normalidad. Se trata de una tasa que afecta a los autobuses de servicio discrecional que traen visitantes a la ciudad de Toledo y les permite estacionar en los lugares determinados para subida y bajada de turistas, con el objetivo de mejorar los servicios públicos, favorecer una movilidad más sostenible y ordenada en el centro histórico. Así, se permite aparcar en las dársenas de Safont, en la Ronda del Granadal, en el paseo de Recaredo, junto a la Hacienda del Cardenal y en el Puente de San Martín. Según el Ayuntamiento, esta recaudación «permitirá mantener y mejorar espacios urbanos y servicios esenciales, como limpieza, seguridad y atención turística, además de proteger el patrimonio, para contribuirá a la conservación del casco histórico y monumentos, reduciendo la presión turística en las zonas más sensibles». Pretende también «fomentar un turismo menos invasivo y más respetuoso con el medioambiente, al ordenar el tráfico de autobuses y reducir la saturación del centro y la mejora de infraestructuras». Los ingresos se invertirán, en parte, en proyectos de modernización del transporte, señalización e instalaciones para visitantes, lo que hará más cómoda la experiencia turística.