Los dos embalses que abastecen los trasvases del Tajo al Segura se acercan en su volumen de agua acumulada incluso al nuevo tope de máximos (Nivel 1) que el Gobierno va a elevar en 300 hectómetros cúbicos hasta los 1.600. Hasta ahora, ese registro se antojaba una quimera por los regantes porque no se recuerda haberlo alcanzado. De todas formas, en el caso hipotético de que se mantengan estas reservas históricas, en el futuro las transferencias mensuales a Alicante, Murcia y Almería se reducirán de 60 a 24 hm3 con las nuevas reglamentaciones. En la coyuntura actual de récords de reservas hídricas en la cuenca cedente, ahora como novedad hay reabierto después de 27 años un canal entre ambos pantanos -Entrepeñas, que está por encima del 80% de su capacidad, y Buendía, mucho más grande y receptor de caudales- con lo que se gestiona esta abundancia. Mientras tanto, los agricultores del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo Segura (SCRATS) continúan con sus movilizaciones para intentar frenar las mermas que se avecinan en el funcionamiento de esta infraestructura hídrica. Después de iniciar los actos de protesta en Murcia y en Sevilla -hace sólo unos días- su presidente, Lucas Jiménez , ha anunciado que su agenda continuará en Madrid y después en Bruselas ante las instituciones comunitarias europeas. En cuanto al origen de estas medidas que amenazan la continuidad de la actividad agraria por falta de agua, el representante de los usuarios del trasvase ha recordado que todo parte de la « decisión inquebrantable del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez , en Albacete, de cerrar el trasvase», expresada durante un mitin en 2018, lo que explica las planificaciones hídricas posteriores que se han ido dando a conocer «sólo para contentar a un barón socialista», en alusión al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. En el último acto reivindicativo, han solicitado «auxilio al Parlamento andaluz para que haya una marcha atrás del ataque al regadío más eficiente de España», tal como ha puesto de relieve Jiménez, quien ha añadido que «no sólo es un ataque , sino que las obras para paliarlo no van a llegar a tiempo». Este último pronóstico no es suyo, sino del presidente propio de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS). De no reconducirse, «la situación va a ser muy preocupante en 2027, con un recorte injusto» con la subida de los caudales ecológicos del Tajo hasta los 8,6 metros cúbicos por segundo a su paso por Aranjuez.