“Está en juego la democracia”: Paulina Astroza advierte sobre las acciones de Trump contra las universidades
En una carta dirigida al presidente de Harvard, Alan Garber, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, anunció la semana pasada la revocación inmediata de la certificación del Programa SEVIS (Programa de Estudiantes y Visitantes de Intercambio), que permite a estudiantes extranjeros estudiar en Estados Unidos.
La medida impedirá a Harvard recibir estudiantes internacionales con visados F o J para el año académico 2025-2026.
La administración del presidente Donald Trump acusa a Harvard —y también a Columbia— de haber permitido un clima de antisemitismo en sus campus y de no haber garantizado la seguridad de los estudiantes judíos durante las protestas contra la ofensiva israelí en Gaza y que ha dejado más de 53 mil muertos.
La Universidad de Harvard presentó una demanda contra la administración del republicano y acusa que esta acción es “el último acto del gobierno en clara represalia por el ejercicio de los derechos de Harvard, amparados por la Primera Enmienda, al rechazar las exigencias del gobierno para controlar la gobernanza, el currículo y la ‘ideología’ de su profesorado y estudiantes”.
En conversación con la primera edición de Radioanálisis, la doctora en Ciencias Políticas y Sociales y directora del Centro de Estudios Europeos de la Universidad de Concepción, Paulina Astroza, detalló que el gobierno de Trump está llevando una ofensiva contras las universidades donde hubo manifestaciones en favor de Gaza.
Por ejemplo, la Universidad de Columbia fue la primera que tuvo una acampada grande. “Los manifestantes pro-Palestina se instalaron en el campus y hubo un desalojo de ellos. Donald Trump lo que plantea es que las universidades no habían adoptado todas las medidas necesarias para evitar la cancelación de grupos minoritarios como son los israelíes, y por otro lado, que se habría producido violencia y que las universidades no habrían reaccionado”, explicó Astroza.
Protestas pro Palestina en Columbia. Foto: Abbad Diraneyya.
La directora del Centro de Estudios Europeos de la Universidad de Concepción, puntualizó que la Universidad de Columbia accedió rápidamente a la ofensiva de Trump para que no le quitaran la subvención del gobierno federal.
“Y después siguió con las otras. En el caso de Harvard, Trump pidió que le entregaran la lista de estudiantes para ver quiénes habían estado o no en estas manifestaciones. Harvard se niega (…) y le dicen que no, que tienen autonomía, que no corresponde que el presidente se meta dentro de lo que significan los currículos, lo que se puede o no se puede enseñar. El presidente en primer lugar le quita la subvención y los amenaza con que los va a dejar fuera de la exención tributaria que tienen las universidades, es decir que no pagan impuestos, por la labor educativa”, expuso.
De esa manera, la analista internacional reveló el rol de las universidades ante las presiones ejercidas por Trump. “La base de la universidad (…) es la universalidad de pensamientos, de ideas, de sentido crítico, de reflexión, y por supuesto que en ese ámbito uno puede perfectamente sostener que la libertad de cátedra, la libertad de expresión, debe ser respetada”.
“Donald Trump no ataca solamente a las universidades por esta situación de Gaza. Interviene en los currículums, por ejemplo, para que no se haga ningún tipo de investigación en relación a los trans, o lo que tenga que ver con las vacunas“, afirmó.
Sin embargo, la situación de Estados Unidos no es un caso aislado. En Europa también hay ataques a universidades y tenemos el caso de Hungría, donde “se cerró una universidad porque persiguieron a George Soros, que era quien tenía universidades como la Universidad Centroeuropea en Hungría, y finalmente fue tanta la presión por parte de Viktor Orbán y el gobierno, que la cerraron”.
“Atacar a las universidades es una forma de debilitar la democracia. Históricamente muchas de las luchas por los derechos fundamentales (…) partieron en universidades en Europa. Entonces, evidentemente que atacar a una universidad, dentro de la lógica de Trump, lo podemos enmarcar dentro de lo que es el populismo nativista de derecha radical. Esa ideología ataca a las élites, y dentro de esas élites, para Trump y para su grupo, están las universidades”, sostuvo Astroza.
Para la doctora en Ciencias Políticas y Sociales, la intención del inquilino de la Casa Blanca de no recibir estudiantes extranjeros es “no un balazo en uno de los pies, es un balazo en los dos pies”.
“(Es) atacar uno de los valores más grandes que tiene Estados Unidos, que son sus universidades, su investigación y la enseñanza que ellos han logrado también a través de que se vayan a estudiar a Estados Unidos, la beca Fulbright, por ejemplo. Sencillamente Trump, por una decisión ideológica sectaria, está adoptando acciones que van en perjuicio absoluto del propio Estados Unidos y su interés nacional”, subrayó.
Así, ante las política en contra de las instituciones de educación superior del líder republicano, la analista internacional hizo hincapié en que “la democracia, uno de los cimientos fundamentales de un Estado, está en juego”.