La creadora de contenido @shop.cientifica ha colgado un vídeo que pone en duda algo que muchos usamos sin pensar: los secadores de manos en baños públicos. Con argumentos respaldados por estudios , la científica explica por qué evita estos dispositivos cada vez que se lava las manos fuera de casa. Según señala, los secadores de aire propagan las bacterias . «Absorben bacterias del entorno, las acumulan en su interior y luego las expulsan directamente sobre tus manos limpias», asegura. Además añade que los secadores con sensor en la palma son los que más contaminación generan , al crear un ambiente húmedo perfecto para el crecimiento de microbios. Su recomendación es clara: usar toallas de papel , que arrastran mejor las bacterias, absorben la humedad más eficazmente y además permiten evitar el contacto con superficies como los pestillos o manivelas, a menudo también contaminadas. Si no hay papel, secarse las manos al aire libre es la mejor opción. «Menos bacterias que con secador», explica. En cualquier caso, evitar el secador y el contacto directo con los grifos, cerrojos y pomos son las recomendaciones clave de los científicos.