Eran agentes de la Guardia Civil con años de servicio en el Puerto de Ceuta que conocían a la perfección las instalaciones, los encargados del control e inspección de vehículos a su paso, coloquialmente denominados como los Mecánicos. «Caimanes antiguos», diría un narcotraficante, a los que distintas organizaciones criminales dedicadas a la introducción de hachís en la península acabaron subcontratando para garantizar el 'éxito' del camino. Hasta 150.000 euros pedían los uniformados por operación, a cambio de garantizar el no control de los camiones con dobles fondos. «Hemos llegado a un término medio, peleando todas a 120.000», se jactó Ahmed Mohamed, hermano del diputado en la Asamblea de Ceuta por el Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC) Mohamed...
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