China desafía el poder militar de Estados Unidos: nueva tecnología hace invisible a misiles ante la Cúpula Dorada
China ha desarrollado un material furtivo que podría neutralizar la defensa antimisil de Estados Unidos: la Cúpula Dorada, el sistema de protección impulsado por el presidente Donald Trump. Este avance tecnológico, creado por investigadores de la Universidad de Zhejiang, permite a misiles y aeronaves evadir la detección infrarroja y de microondas, incluso a temperaturas extremas de 700 °C.
Publicado el 24 de marzo en la revista Nano-Micro Letters, el material reduce la firma térmica en un 63,6% en la banda infrarroja media (MWIR) y un 37,2% en la onda corta (SWIR), según pruebas comparativas con un cuerpo negro estándar. Además, su estructura multicapa y metasuperficie de microondas lo hacen casi indetectable para los satélites L3Harris, clave en el sistema de defensa estadounidense.
Trump impulsa la Cúpula Dorada en EE. UU., pero China responde con materiales invisibles al radar
El sistema Cúpula Dorada, anunciado por Trump en mayo de 2025, busca interceptar misiles balísticos, hipersónicos y de crucero mediante una red de sensores infrarrojos espaciales. Sin embargo, el nuevo material chino, dirigido por el profesor Li Qiang, podría burlar esta tecnología al minimizar la emisión térmica y reflejar menos del -3 dB en la banda X de microondas (9,6-12 GHz), usada por radares militares.
"Este dispositivo supera el estado actual de la técnica en sigilo multiespectral y gestión térmica a alta temperatura", afirmó Li. Su diseño aprovecha películas multicapa de molibdeno-silicio (Mo/Si) y un grabado láser preciso, lo que facilita su producción a gran escala. Esto representa un desafío directo a la superioridad tecnológica de EE. UU. en defensa balística.
Así funciona el material furtivo chino que burla a los bloqueadores de misiles de Estados Unidos
El secreto del material radica en su capacidad para disipar calor eficientemente mientras mantiene baja visibilidad en sensores. A 700 °C, emite radiación térmica concentrada en la banda de 5-8 μm, una ventana atmosférica donde el aire no absorbe calor. Esto permite un enfriamiento radiativo de 9,57 kW/m², con lo que manetiene superficies 72,4 °C más frías que el molibdeno convencional en vuelos a Mach 2,2.
Además, su capa superior resistente a la humedad y su adhesión mejorada lo hacen ideal para armas hipersónicas, donde el calentamiento aerodinámico supera los 17,3 kW/m². "El proceso de fabricación es escalable y apto para aplicaciones de gran superficie", destacó Li, quien sugirió su pronto despliegue en sistemas de defensa chinos.