La suerte sonríe al Newcastle. El equipo de Eddie Howe dependía de sí mismo para clasificarse para la Champions League y, pese a no cumplir con su propósito de atar una victoria en casa ante el
Everton al caer por 0-1, sí vio cómo el triunfo del
United sobre el
Aston Villa por 2-0 le permite acabar quinto en la clasificación y regresar a la máxima competición europea la próxima temporada. Un regalo mayúsculo.
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