Venezuela celebra elecciones parlamentarias en medio de tensiones políticas y detenciones
Venezuela celebra este domingo elecciones parlamentarias y regionales en un clima de alta tensión política, marcado por un llamado al boicot por parte de la oposición liderada por María Corina Machado y una ola de detenciones ocurridas en las horas previas a la votación.
Más de 21 millones de ciudadanos están convocados a las urnas para elegir a los 285 diputados de la Asamblea Nacional, así como a gobernadores y legisladores regionales. Sin embargo, la participación se anticipa baja: una encuesta de la firma Delphos proyectó que solo el 16% de los votantes acudiría a sufragar, en su mayoría simpatizantes del oficialismo.
La líder opositora María Corina Machado calificó el proceso como una “farsa” y llamó a la ciudadanía a abstenerse de votar, argumentando que participar solo serviría para legitimar al régimen de Nicolás Maduro. La mayoría de las fuerzas opositoras se sumaron a lo anterior, denunciando la falta de condiciones democráticas y la represión sistemática contra sus dirigentes.
Asamblea Nacional de Venezuela. Foto: @Asamblea_Ven.
En la víspera de los comicios, al menos 70 personas fueron detenidas, entre ellas el exvicepresidente de la Asamblea Nacional y dirigente opositor Juan Pablo Guanipa, acusado de formar parte de un supuesto complot para sabotear las elecciones.
“Él se ufanaba, se burlaba y se creía intocable e invisible, pero los órganos de seguridad del Estado venezolano han demostrado su eficiencia. Aquí no hay nadie invisible”, declaró el ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, quien agregó que las autoridades están “comprometidas” con la seguridad del pueblo y la “integridad” de las elecciones.
Desde las presidenciales de 2024, más de dos mil personas fueron arrestadas por motivos políticos, según organizaciones de derechos humanos. El gobierno desplegó más de 400 mil efectivos de seguridad en todo el país y restringió el tránsito fronterizo con Colombia, alegando amenazas de “mercenarios” que buscarían desestabilizar el proceso electoral.
Mientras tanto, el oficialismo ya anticipa una victoria contundente, en un escenario donde la oposición mayoritaria no participa y los centros de votación lucen vacíos en muchas zonas del país.