La afición del Nápoles celebra por todo lo alto la consecución del cuarto 'scudetto' en la historia del club, pero nunca la felicidad es completa a pies del Vesubio. Si hace dos años
Luciano Spalletti dejó el banquillo tras conquistar el primer título liguero tras 33 años de espera debido a sus diferencias con el presidente
Aurelio De Laurentiis, ahora puede repetirse la situación con
Antonio Conte, gran responsable del milagro futbolístico que ha devuelto al equipo 'azzurro' a la cima del 'calcio' en su primera temporada en el cargo.
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