Experto alemán explica el ascenso de la ultraderecha: “El discurso contra los extranjeros es cada vez más aceptado”
El pasado 2 de mayo, la Oficina Federal de Protección de la Constitución de Alemania calificó como un movimiento “extremista de derecha”, al partido Alternativa por Alemania (AfD): la segunda fuerza política con mayor presencia en el Parlamento de ese país.
Pese a que finalmente la agencia estatal se retractó -la calificación quedó en suspenso, a la espera de un pronunciamiento del poder judicial- el hecho reabrió el debate sobre un eventual proceso de ilegalización de la AfD. Algo que, bajo ciertas condiciones, está permitido en la Constitución alemana y puede ser solicitado por los llamados partidos del establishment: la Unión Demócrata Cristiana (CDU) y el Partido Socialdemócrata (SPD).
En conversación con Radio y Diario Universidad de Chile, el periodista de la RBB -la radio pública de Berlín y Brandenburgo- y experto con varios libros e investigaciones sobre la ultraderecha, Olaf Sundermeyer, profundizó en los motivos que explican el ascenso de la AfD, especialmente su éxito en las últimas elecciones parlamentarias.
Sundermeyer identificó como un factor clave la crisis migratoria ocurrida en Europa durante los años 2015 y 2016 y además, describió el crecimiento de varias corrientes de pensamiento hostiles en el este de Alemania. Ambos elementos, aseguró, explican el porqué se rompió el acuerdo tácito de no dejar avanzar a los partidos de extrema derecha, algo que antes era motivado por la conciencia de los alemanes sobre los horrores del nazismo.
A su juicio, la AfD ha intentado reinterpretar la historia y ha sido exitoso en hacer aquello, especialmente entre las generaciones más jóvenes.
El experto en ultraderecha, Olaf Sundermeyer.
– ¿Cuál es el origen de la AfD y cuáles son sus principales ideas?
Cuando la AfD se fundó tenía un objetivo totalmente diferente al que tiene hoy. Fue fundado en el peak de la crisis económica europea, en 2013, cuando representantes políticos, especialmente del bloque conservador, se juntaron en una ciudad en el este de Alemania, con la idea de realizar una política diferente respecto a la moneda, el euro. Pero después del inicio de la crisis migratoria en Alemania, en los años 2015, 2016, la perspectiva cambió completamente. Desde entonces la AfD se fue convirtiendo cada vez más en un partido de derecha en lo que respecta al racismo, la xenofobia y a una estricta política de migración, porque ese tipo de ideas tienen éxito.
Lo particularmente alemán de este fenómeno es que la sociedad alemana, luego del final de la segunda guerra mundial, tenía, como parte de su sentido común el no aceptar el extremismo de derecha. Siempre tuvimos partidos pequeños, pero estos partidos nunca lograron tener mucha atención, por la historia alemana y esta especie de contrato social que no permitía que el extremismo de derecha tuviera una presencia fuerte en el parlamento. De todas maneras, esta manera de pensar hostil siempre ha estado ahí, como en toda sociedad. En toda sociedad tú tienes xenofobia, antisemitismo, islamofobia, sexismo y homofobia. Todas estas actitudes hostiles siempre han estado en la sociedad alemana, pero las personas nunca habían elegido a un partido así.
– ¿Qué fue lo que cambió?
Lo de la migración. Se podría decir que los años 2015, 2016, provocaron que este contrato social, no escrito, de no aceptar a estos partidos de extrema derecha, se rompiera. Este populismo, este discurso en contra de los extranjeros ahora es más y más aceptado y la AfD es cada vez más votada. La fundación de este partido ocurrió en el momento perfecto de la historia alemana. Ellos tuvieron dos años para organizarse como un partido funcional antes de que esta crisis migratoria golpeara a Alemania como golpeó a otros países europeos y de ahí en adelante, la AfD comenzó a ganar en las encuestas y en las elecciones también. Y entre más radical se ponía este partido, más éxito tenía, especialmente en los estados del este de Alemania.
– ¿Por qué la AfD es fuerte en esos lugares?
Todos se ven iguales allí. En los tiempos de la República Democrática Alemana (RDA) no había migración. Había algunos trabajadores extranjeros de países socialistas, como Cuba, Mozambique o Vietnam, pero tenían que firmar contratos a plazo. Venían a la RDA, pero luego tenían que irse. No querían integrarlos en la sociedad, así que como resultado, el este de Alemania ahora es bastante homogéneo, tanto en el aspecto cultural como étnico.
– No están acostumbrados a los migrantes.
Claro, y las áreas que tienen el porcentaje más pequeño de migrantes son las áreas en que la AfD le va mejor, porque las personas no están acostumbradas a las diferencias culturales. Ellos quieren que las cosas sigan como siempre, dicen: “Tenemos que resistir al gobierno federal, estamos amenazados, tenemos que defender nuestra forma de vivir”. Y personas con esa mentalidad las hay en todo el país, no solo en el este, pero especialmente allí, porque la cantidad de migrantes es baja y quieren que siga así.
Cuando se trata de migración, la aceptación de los migrantes es mayor cuando estos tienen una manera de vivir similar. Por ejemplo, hay muchos polacos trabajando como enfermeros, doctores y otras profesiones. Ellos tienen un idioma completamente diferente, pero la manera de vivir, la cultura es bastante similar. En cambio, cuando hablamos de migración de países islámicos, hay un gran problema para muchas personas porque la diferencia con la cultura propia es muy grande y ellos no están dispuestos a lidiar con eso. Ellos esperan una asimilación completa por parte de los extranjeros que vienen a Alemania.
Es lo mismo en todo el mundo o al menos aquí en Europa. Hay partidos populistas como la AfD por todo el continente ahora, en Austria, en Francia y todos estos países, pero Alemania jamás había tenido algo así por este entendimiento histórico. Si lo quieres mirar desde un ángulo positivo puedes decir: “Ahora la situación en Alemania es normal, porque en Austria o en Francia tú tienes un 25% votando por partidos de extrema derecha también”. Pero aquí siempre está el miedo de que la historia vuelva a repetirse, por esta historia oscura, por la segunda guerra mundial, por el holocausto.
La líder de la AfD, Alice Weidel.
– ¿Ahora los alemanes se han olvidado de esa historia?
Sí, o sea, las cosas están cambiando ahora. La AfD atrae a muchas personas jóvenes. Entre los jóvenes, son el partido con más adhesión, por mucho y ahí surge la preocupación de que tienes a jóvenes de 18, 20 años que olvidaron la historia y que la AfD les dice que lo hagan. Uno de sus slogans es “Necesitamos una manera diferente de mirar nuestro pasado”.
Por décadas, mi generación -yo ahora tengo 52-, la generación que siguió e incluso la de mis padres, todos crecimos con la historia muy presente. Siempre fue un problema y la mayoría de las personas en Alemania tenían una gran conciencia de la responsabilidad que viene con esa oscura historia, de que esto no ocurra nunca más. En nuestro país nosotros decimos, en alemán, “Nunca más”.
Sí tú pasas tiempo en Berlín, la ciudad está llena de eso. El monumento del holocausto está en el centro, junto a la Puerta de Brandeburgo, que para nosotros es un símbolo muy especial de que no hay que olvidar, que siempre hay que tener esto presente, pero la AfD quiere dar vuelta esto. Ellos dicen: “Los alemanes fueron víctimas, ciudades alemanas fueron bombardeadas por los británicos y los estadounidenses”.
Mi ciudad natal, en el oeste de Alemania, fue completamente bombardeada. Mi familia fue bombardeada, mis padres fueron bombardeados en la segunda guerra mundial, como una reacción a los ataques alemanes en otros países, pero la AfD, uno de los métodos que tiene la AfD, es la reinterpretación. Ese es uno de los puntos clave de la AfD y les funciona. Lo he visto, funciona, especialmente entre la gente joven y también tienes personas que dicen: “Fue suficiente. Por décadas nos hemos sentido avergonzados, pero ya no queremos eso. Ya estamos listos con eso, se acabó”.
Creo que ya estamos en un estado diferente a las décadas pasadas. Por eso ahora tenemos una discusión en Alemania, sobre si debe ser o ono obligatoria ir a Auschwitz, el campo de concentración más grande de la Alemania nazi, que está ahora en la actual Polonia. Muchas personas quieren que sea obligatorio que los escolares vayan allá y yo también creo que debería ser así. La AfD, en cambio, quiere reinterpretar la historia y muchas personas quieren estar orgullosas de ser alemanas de nuevo. Todas las naciones pueden decirlo. Estoy orgulloso de ser chileno, estoy orgulloso de ser mexicano, estoy orgulloso de ser estadounidense, “Make America great again”. Todas esas cosas no son posibles en Alemania, esa clase de nacionalismo no era socialmente aceptado, pero mucha gente se siente así, quieren decir que están orgullosos de ser alemanes y ahora tienen un partido por el cuál votar.
“No puedes prohibir al 25% de la población”
– ¿Cree que la AfD debería ser ilegalizada? ¿O que los partidos tradicionales deban hacer una presentación para que eso ocurra?
No tiene sentido. Puedo entenderlo porque es un partido peligroso, no hay duda sobre ello, pero tú no puedes prohibir al 25% de la población, porque está en su cabeza. Puedes prohibir un partido, pero no puedes prohibir a su electorado. Si ilegalizamos el partido, ¿qué harán estas personas? La AfD puede abrir un nuevo partido, no hay problema y además tomará años un proceso de ese tipo, para prohibir un partido. Por otra parte, parte de la AfD definitivamente se radicalizará. Veo un riesgo de violencia. Es fácil decir: “Tenemos un problema con un partido de extrema derecha, son el partido de oposición más grande en el parlamento, son una amenaza para la sociedad, para todo el sistema, así que ahora prohibiremos la AfD y el problema está resuelto”. No se resolverá, porque las actitudes hostiles siguen estando allí.
– Muchas personas dicen que este nuevo gobierno, del canciller Friedrich Merz, tiene una última oportunidad de convencer a los alemanes y que así la AfD no se vuelva aún más fuerte.
Estoy de acuerdo con ellos.
– ¿Pero el nuevo gobierno realmente tiene esa oportunidad, de convencer a las personas?
No se trata de convencer a las personas para que estén en contra de la AfD, se trata de convencerlos de tu propia política. Tenemos muchos problemas en este país que no tienen que ver con la AfD y que tienen que ser solucionados. Hay una guerra no muy lejos de aquí, la seguridad de Europa está bajo peligro por la acción de Rusia y además, tenemos problemas sociales, con la infraestructura, con el crimen y así. Estos problemas necesitan ser solucionados por un gobierno funcional y si no es así, la AfD se pondrá cada vez más fuerte. Si este gobierno no funciona, habrá una gran oportunidad para la AfD.