El
FC Barcelona se ha ganado durante todos estos años que la afición azulgrana tenga una fe incondicional en su equipo femenino. Este sentimiento de autoestima y de plena confianza en las posibilidades del grupo que ahora entrena
Pere Romeu, pero también antes con
Jonatan Giraldez y
Lluís Cortés, lleva tanto tiempo compitiendo con tanta autoridad que eso explica que se vea como un hecho ya normal que haya más de 15.000 aficionados culés este sábado en las calles de
Lisboa para asistir a la final de la
Champions League ante el
Arsenal.
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