Andrés Fassi lanza dura crítica al futbol mexicano: "Me da mucha pena que México no aprenda"
Fassi pidió sin rodeos un “cónclave urgente” entre todos los actores del futbol nacional, donde los directivos se quiten la careta y hablen con franqueza. Denunció una división profunda entre dueños de clubes, tanto en Primera como en Liga de Expansión, que impide cualquier avance estructural real.Sobre la multipropiedad y el caso León, que quedó fuera del Mundial de Clubes por este motivo, fue tajante:“Se faltó al espíritu deportivo. León ganó su lugar en la cancha y se lo quitaron en un escritorio. Eso es una barbaridad”.El directivo también apuntó contra el control que aún ejercen las grandes televisoras como Televisa y TV Azteca, acusándolas de manipular decisiones clave por intereses de transmisión y no deportivos.“Mientras los derechos de televisación sigan manejados por intereses de Televisa o TV Azteca, el futbol mexicano seguirá hundido. Seguimos con peleas baratas y divisiones. No pensamos como estructura, como grupo, como futbol mexicano”.Y sobre la salida del futbol mexicano de la Copa Libertadores y Sudamericana, Fassi fue claro:“Fue un error enorme. Se dejaron competencias que hoy reparten millones por torneos como la Leagues Cup que no ha pegado”.A pesar de los retos, Fassi sostiene que México tiene todo para ser potencia mundial:“Tenemos talento, infraestructura, poder económico, clubes grandes… pero hasta que los señores de pantalón largo no se pongan de acuerdo, seguiremos igual 10 o 20 años más”.Finalmente, dejó claro su descontento con la forma en que se gestiona el futuro de la selección nacional. Criticó la falta de un proyecto a largo plazo y lamentó que figuras como Marcelo Bielsa no sean consideradas, porque no se dejarían manipular. Fue propuesto justamente al final de Qatar 2022 tras el fracaso del tricolor.“No les conviene alguien como Bielsa porque no es un títere. Pero es justo lo que México necesita: alguien que organice desde la Sub-13 hasta la mayor”.Andrés Fassi no se anda con rodeos. Su discurso, tan pasional como crítico, es una llamada de atención a una industria que, como él dice, “tiene todo para ser de primer mundo, pero sigue atrapada en las telarañas de sus propios intereses”.CIG