La frustración era palpable en el rostro de Kendrick
Nunn tras la eliminación del
Panathinaikos en las semifinales de la Euroliga a manos del
Fenerbahçe (82-76). El base estadounidense, recientemente nombrado
MVP de la competición, no ocultó su malestar con la actuación arbitral, especialmente después de ser descalificado por acumulación de cinco faltas personales en un encuentro de máxima tensión. Sus declaraciones postpartido reflejaron una profunda decepción y un sentimiento de injusticia ante lo vivido en la cancha.
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