Hace un año, lloraba de alegría al conseguir romper su racha de mala suerte en
Mónaco y lograr por fin un triunfo con el que había soñado durante toda una vida, desde que era bien pequeñito, en las calles de su ciudad. Y ahora, un año más tarde, con un coche que ha empezado el año lejos de los triunfos y con muchos problemas, especialmente a un giro,
Charles Leclerc quiere defender su victoria allí donde creció, ante
Verstappen y los
McLaren.
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