La izquierda madrileña ha reaccionado con rapidez, nada más conocerse que un juzgado ha citado a declarar como investigados a dos altos cargos de la Comunidad de Madrid por los muertos en las residencias durante la pandemia. Óscar López ha mostrado su total satisfacción, pues desde que fue proclamado secretario general del PSOE de Madrid esa ha sido una de sus principales armas políticas contra Ayuso, a pesar de que la justicia ha archivado más de 60 denuncias. «Después de muchos años de lucha se abre un rayo de esperanza para las familias de las víctimas que fallecieron en las residencias durante el Covid», ha afirmado. «Hoy por fin la Justicia, tras muchos años de lucha de todas esas familias, abre esa oportunidad para por fin poder investigar lo que fueron los protocolos de la vergüenza. Desde luego, la Comunidad de Madrid y la señora Ayuso tendrán que dar explicaciones», ha avisado. Por su parte, la portavoz de Más Madrid en la Asamblea de Madrid, Manuela Bergerot, ha destacado la «persistencia» y «dignidad» de los familiares. «Gracias a la persistencia de las asociaciones de familiares, hoy se da un paso fundamental para que los responsables den la cara ante los tribunales y las víctimas obtengan verdad y justicia», ha comentado. «Fueron 7.291 y solo pasó en Madrid», ha sentenciado Bergerot. «Solo en Madrid hubo protocolos hechos por políticos para decidir quién tenía una oportunidad de salvarse y quién no, en función de si tenían un seguro privado o no. Solo en Madrid», ha insistido. También la ministra de Sanidad y una de las portavoces de Más Madrid, Mónica García, que se postula de nuevo como candidata para tratar de derribar a Ayuso, ha comentado en las redes que «se abandonó a su suerte a 7.291 personas y se les negó asistencia médica». «Ya es hora de que alguien rinda cuentas», ha advertido.