Ruidosa protesta de los bomberos de la Diputación de Toledo en el salón de pleno para exigir «más hechos y menos palabras». Aseguran que «no se está dando un buen servicio al ciudadano»; que «hay casos de parques con cuatro efectivos que cubren hasta 40 municipios distribuidos en unos 1.600 kilómetros cuadrados»; y que «la situación es especialmente sangrante en periodos estivales y vacacionales con el alto volumen de intervenciones», hasta el punto de que hay veces en que, para «emergencias convencionales», se tiene que pedir «ayuda a servicios vecinos» como los de la Comunidad de Madrid. Aún contando con que el próximo 1 de julio abre un nuevo parque en Villarrubia de Santiago, que dispondrá de 28 bomberos , también «reivindicamos el aumento del personal». Actualmente, «somos 280 bomberos y el mínimo tendría que ser de 350», es decir, que «faltan unos 70», según ha explicado a ABC Jesús Gómez, delegado sindical. Por no hablar de salarios: «Si en la Comunidad de Madrid los bomberos de nuevo ingreso están cobrando 2.900 euros netos al mes, aquí, en Toledo, 1.900 ». «Los circos se hacen en otro sitio. Estamos en una negociación, y hay un acuerdo firmado que no caduca hasta mayo de 2026. Este Gobierno está dispuesto a escuchar y a tomar una decisión, lógicamente dentro de lo que se pueda. Las arcas no están boyantes. Hemos invertido en contratar a gente, ahora se abre un parque nuevo y esto no es una máquina de hacer billetes . Yo no llevo ni dos años como presidente y sus reclamaciones vienen desde hace 20. Lo que puedo decir es que somos uno de los mejores consorcios en equipamiento y vehículos», ha contestado Juan Carlos Sánchez, vicepresidente de la Diputación y presidente del Consorcio Provincial de Extinción de Incendios y Salvamento (CPEIS).