El Barça ya ha ejercido la cláusula de prolongación de contrato de
Lamine Yamal pagando una cantidad importante en su día; cinco años más, mejora de ficha y bonus. La llamada también cláusula de prórroga está pensada para futbolistas de la cantera y depende de los años de formación y la categoría del club. Pero la tranquilidad del Barça no reside en haber hecho en su día los deberes sino en el deseo de
Lamine de no ser un nuevo
Neymar. Las cantidades fijadas por ley las quiere adecuar el
Barça al ‘boom’
Lamine siendo consciente de que el joven talento puede ganar el
Balón de Oro esta misma temporada. De ahí sentarse a negociar con
Jorge Mendes con buen ‘feeling’, queriendo ser justos. Un contrato progresivo, donde acabe ganando lo que marca el mercado para un crack pero sin desbaratar las cuentas del club.
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