El Gobierno lleva semanas intensificando sus conversaciones con otros países de la Unión Europea para conseguir la oficialidad del catalán, el gallego y el euskera . La exigencia se remonta al apoyo que Junts dio a Francina Armengol para que fuera presidenta del Congreso en el verano de 2023. Y después se sumó al acuerdo de investidura de Pedro Sánchez . El partido de Carles Puigdemont ya ha lanzado varias advertencias para que los socialistas cumplan los acuerdos pendientes antes del verano. La amnistía sigue en el aire hasta que se pronuncie el Tribunal Constitucional y eso traslada mucha más presión al asunto de la lengua. En este momento, tanto el Ejecutivo como el PP –con mucha influencia en Bruselas...
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