Sophie
Cunningham, actual jugadora de las
Indiana Fever en la
WNBA, ha salido al paso de manera contundente para negar cualquier tipo de relación íntima con Josh
Bartelstein, CEO de los
Phoenix Suns y
Mercury, equipos para los que
Cunningham jugó anteriormente. Las acusaciones forman parte de una explosiva demanda presentada a principios de este mes por
Gene Traylor, un exempleado de ambas franquicias, quien entre otras alegaciones, afirmó haber tenido conocimiento de una supuesta aventura entre la deportista y el ejecutivo cuando ella aún pertenecía a la disciplina del
Mercury.
Cunningham ha calificado estas afirmaciones como "falsas y extremadamente hirientes".
Seguir leyendo...