La derrota del Girona en San Sebastián dejó algunos motivos para mirar al futuro con optimismo, y uno de ellos se encuentra bajo palos.
Vladyslav Krapyvtsov, portero ucraniano de solo 19 años, debutó en LaLiga dejando una grata impresión tanto al cuerpo técnico como a una afición que no dudó en volcarse con él en redes sociales. A pesar de encajar tres goles, el joven guardameta demostró reflejos, personalidad y valentía en un escenario de máxima exigencia como el Reale Arena.
Seguir leyendo...