El concejal del Río Tajo, Rubén Lozano , ha confirmado este lunes que los primeros análisis confirman que la arena de la playa que las lluvias de marzo crearon a la orilla del Tajo, en Toledo, no está contaminada, aunque el Ayuntamiento espera un segundo análisis para confirmarlo, tal y como publicó ABC la semana pasada . Su composición, como ya confirmó el concejal, es «mayoritariamente granítica al llegar arrastrada desde la sierra y son sedimentos graníticos que no tienen nada que ver con los fangos y arcillas que hay habitualmente en la zona, aunque bien es cierto que también están las ocas y sus excrementos». El concejal ha recordado, una vez más, que la prohibición del baño en el río lleva vigente 53 años, por lo que ha instado a la ciudadanía a no bañarse en la ribera, ya que el agua sí que está contaminada. Lozano ha vuelto a insistir en que, según esos primeros análisis, no hay «ningún problema» con este arenal que surgieron a la ribera del río Tajo tras la enorme crecida del caudal en marzo. Los sedimentos de esta «playa» son de granito y aunque las primeras pruebas indican que no existe contaminación, el Ayuntamiento ha pedido una segunda confirmación para tener «la garantía de que sea saludable» y poder darle usos deportivos y de ocio.