El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez , está decidido a usar la cultura a su servicio . «Se equivocan quienen exigen un sector cultural anodino y equidistante», dijo este lunes el jefe del Ejecutivo en la presentación de un informe de la Fundación Cotec sobre los sectores culturales creativos en España. Por eso, Sánchez abogó por usar la cultura «para defender los valores que se están poniendo en cuestión». Entre ellos, la democracia , unos servicios públicos de calidad, el compromiso con el medio ambiente, el apoyo a las políticas contra el machismo, o pedir el fin de la guerra en Ucrania y Gaza . Todos los puntos coinciden con las batallas que viene usando el Ejecutivo para hacer frente a lo que denominan el avance de la extrema derecha. «La cultura es la forma más auténtica y libre que tenemos de expresar nuestras ideas», aseguró, y puso como ejemplo lo que está ocurriendo «al otro lado del Atlántico», en referencia a los Estados Unidos de Trump, «donde a los cantantes se les exige el silencio». Sánchez realizó estas manifestaciones ante un público en el que se encontraban las cabezas visibles del sector cultural de España: desde los directores de museos como el Prado o el Reina Sofía , a representantes de distintas organizaciones e instituciones de la industria. Había, además, cinco ministros, nada más y nada menos: Yolanda Díaz (Trabajo), José Manuel Albares (Exteriores), Óscar López (Transformación Digital), Elma Saiz (Inclusión) y, por supuesto, Ernest Urtasun , ministro de Cultura, el portavoz de Sumar que asumió la cartera con la misión de dar la batalla contra la derecha. Los anfitriones del acto, que se celebró en el Museo del Traje, también eran del mismo equipo. La presidenta de la Fundación Cotec es la exministra socialista Cristina Garmendia. Al presidente del Gobierno, en línea con su visión de la cultura como un arma de combate al servicio de la izquierda, le pareció natural pedir que Israel no participe en el Festival de Eurovisión . «Nadie se llevó las manos a la cabeza con la invasión de Rusia a Ucrania, y se le exigió la salida nada más y nada menos que de competiciones internacionales, y no participa en el Festival de Eurovision. Y por tanto tampoco debería hacerlo Israel porque no podemos permitir dobles estándares, tampoco en la cultura», dijo Pedro Sánchez. «El compromiso de España con la legalidad internacional debe ser constante, también desde la cultura», sostuvo el jefe del Ejecutivo. Pedro Sánchez argumentó que la cultura debe ser más que «un bien esencial»: tiene que ser «un activo estratégico para España». Esto lo dijo en el sentido económico, pues el informe de la Fundación Cotec indica que el sector de la cultura es de los que mejor se ha comportado desde la pandemia, con un impacto de más del 2 por ciento en la economía del país, y con un efecto multiplicador de cada euro invertido superior al de sectores como el de la construcción. «La cultura es también una fuente de desarrollo y motor económico». El turismo cultural registró en 2023 una cifra récord. Por ello, el presidente del Gobierno anunció una serie de medidas enfocadas en reforzar la proyección exterior de la cultura española. El Ejecutivo va a actualizar el convenio que rige el plan e acción cultural exterior, va a activar un consejo de acción cultural exterior que se reunirá anualmente, elaborará un equipo de asesoramiento externo con participación del sector y, por último, presentará después del verano el plan nacional de acción cultural en el exterior 2025-2028. Habrá cinco ejes clave: potenciar las industrias con proyección internacional, potenciar la cultura como herramienta para la diplomacia y la cooperación, mejorar la marca de la cultura española, reforzar el rol del idioma español y modernizar la estructura de Acción Cultural Española a los nuevos requerimientos del contexto internacional.