Castilla-La Mancha ha vuelto a pedir este lunes al Gobierno de España la puesta en servicio universal y gratuita de la AP-41, que comunica Toledo con Madrid, ante la situación insostenible de A-42, la autovía entre Madrid y Toledo que soporta a diario 90.000 vehículos al día, mientras que la autopista no llegan a los 2.000 . Así lo ha afirmado el consejero de Fomento, Nacho Hernando , para quien la solución «es tan fácil como darle al botón de levantar el peaje», según ha señalado a preguntas de los medios en una rueda de prensa en la que ha sido preguntado por los cortes de tráfico que se a producir por las de obras de rehabilitación estructural del firme de la autovía A-42, entre los términos municipales de Yuncler (km 45) y Olías del Rey (km 60), en la provincia de Toledo. Hernando ha pedido también el mismo trato al Ministro de Transportes que ha tenido con Alicante con A-P7 ante el tráfico en la A-7 -la Autovía del Mediterráneo- , por la que pasan 8.000 vehículos al día. «Eso que fue una medida que se puso en marcha a modo de prueba piloto en el verano pasado para descongestionar las operaciones entrada y salida de la playa». «La misma voluntad que hubo en Alicante, me gustaría que hubiera en Toledo», ha zanjado. Además, ha argumentado que las obras para construir un tercer carril entre Parla e Illescas podrían suponer una inversión de 120 millones de euros, por lo que sería más razonable asumir los costes de liberalizar la AP-41, que «apenas» ingresa dos millones al año en concepto de peaje. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ya pidió el pasado verano la gratuidad de esta autopista, al igual que se han ido liberando autopistas en Cataluña, en el País Vasco, en Valencia y en Andalucía. Este será uno de los asuntos que se abordará en la reunión con el ministro de Fomento, Óscar Puente, pendiente desde el día del apagón, para hablar también de las alegaciones al AVE Madrid-Toledo. Sobre este asunto, Hernando ha vuelto a pedir que se descarte la alternativa 'Toledo Central' y ha augurado que si, finalmente se aprueba, «los técnicos van a tumbar el proyecto cuando se haga la declaración de Impacto Ambiental, algo que sería «bochornoso». »Si mañana intentan decir que pulpo es animal de compañía y que la opción central para ellos es válida, incluso aunque la comunidad autónoma no recurriera la decisión, se van a encontrar con que va a haber unos técnicos, unos profesionales, en el Ministerio de Medio Ambiente o de Transición Ecológica, que cuando vayan a hacer la declaración de impacto ambiental, esa declaración de impacto ambiental conlleva también el impacto patrimonial», ha afirmado.