Las lluvias que han caído en abundancia desde que comenzó el año, y durante toda la primavera, han llevado a los embalses madrileños a niveles históricos. De hecho, el de El Atazar está en máximos y ha comenzado a desembalsar por su aliviadero superior. Es un hecho inusual, que ocurre por tercera vez desde el inicio de la vida útil de este embalse. Concretamente, las otras dos ocasiones en que esta infraestructura ha desembalsado agua han sido mayo de 1991 y, anteriormente, julio de 1988. En la práctica, aunque ahora se conoce, está suelta de agua se está produciendo desde hace algún tiempo: desde el mes de marzo, aunque no de manera continua. Según explican fuentes del Gobierno regional, El Atazar ha estado desembalsando agua de manera controlada por su desagüe intermedio. Ahora, al haber alcanzado el máximo volumen que puede acumular (que son 425 hectómetros cúbicos), el desembalse se está produciendo desde el aliviadero superior. Está previsto que este volcado se mantenga durante varios días; y la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, va a aprovechar la excepcionalidad del hecho para celebrar allí el miércoles su consejo de gobierno semanal.