El fenómeno Oklahoma City Thunder impulsado por Shai Gilgeous-Alexander asoló a unos decadentes Denver Nuggets de un solitario Nikola Jokic cual tormenta en el séptimo y definitivo partido (125-93) para citarse con los Minnesota Timberwolves en Finales de Conferencia. En el desenlace de tal serial de masivo deleite, pasión y suspense entre el MVP reinante y su pronto sucesor, no hubo casi emoción ninguna en lo que fue un sideral contraste entre un equipo enérgico y hambriento como los Thunder y otro débil y resignado como estos Nuggets que no hace tanto celebraban el anillo. La tormenta perfecta para una humillación de tal calibre.
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