Ruido, mesas, bancos públicos convertidos en mostradores y un parque infantil ocupado por clientes. La escena se repite cada día en la plaza de Quijano del Casco Antiguo de Alicante, un espacio ha arrastrado durante hace años las consecuencias del ocio nocturno y que en los últimos meses ha sumado un nuevo frente: la expansión de terrazas durante el día. Los residentes denuncian que este espacio público ha sido absorbido por la hostelería y reclaman la aplicación urgente de la Zona Acústicamente Saturada para frenar la saturación de la plaza.